<<Me quiero morir>>. Todos estaban tensos y asustados. Yo no. Yo era la única que sonreía. Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y quieres librarte como sea. De cualquier forma. De la más simple, de la más cobarde, din dejar de nuevo para mañana este pensamiento: El no está. Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer. Paf. Sin demasiados problemas, sin molestar. Sin que nadie tenga que decir: " Oh, ¿Te has enterado? Sí, precisamente el.. No sabes como ha sido..". Sí, el contará tu final, lleno de quien sabe cuales y cuantos detalles, se inventará algo absurdo, como si te conociera de siempre, como si solo él hubiera sabido realmente cuales eran tus problemas. Es estraño... si quizá ni siquiera has tenido tiempo de entenderlos tú. Y ya no podrás hacer nada por remediarlo. Sí, ese dia hubieras querido encontrar a uno de esos magos: colocan un pañuelo sobre una paloma recién aparecida y, paf, de repente ya no está. Ya no está y basta. Y tú sales satisfecho del espectáculo. Quizás has visto bailarinas mas gordas de lo normal, o algun otro truco medio extraño. Pero una cosa es cierta: no te preguntarás nunca adónde ha ido a parar la paloma. En cambio, nosotros no podemos desaparecer tan fácilmente...
Ho voglia di te //

No hay comentarios:
Publicar un comentario